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Rucio ya sabe lo que va a tener que llevar a cuestas... (II)

11 de Marzo de 2008 desde Altea



Ahora sí que sí..., ya queda un día y poco para partir a Guatemala, hemos intentado hacer un recuento de todas las cosas que pretendemos llevarnos. Hasta ahora como buen español que se precie, no habíamos hecho ninguna prueba de cargar la bicicleta para probarlas en condiciones reales, hasta el último momento ¡nada!, esa es una de nuestras premisas preferidas, sólo hice un amago hace una semana de cargar la bici y ver que tal, ya os lo conté en el post anterior, pero nada de rodar con ella cargada... Pues bien como era de esperar, cuando nos pusimos preparar todo y cargarlo en Rocinante y Rucio, aparecieron los imprevistos, lo de siempre cacharros que sabíamos que teníamos que llevar pero no nos habíamos parado a combrobar cuanto pesan. Así que entre unas cosas y otras, lo que inicialmente había calculado que pesaría entre 13 o 14 kg, resultó que finalmente pesaba 19 kilooooooooooossssss!!!!!!, ¡vaya tela! ya empezamos.... En fin, no nos amedrentamos y nos lanzamos a ver que tal se llevaba todo esto..., lo cargamos todo y salimos a probar nuestra capacidad de cargar con todo este mogollón... Hicimos unos 20km y las conclusiones fueron claras..., todo, ¡pero todo! lo que no sea necesario ¡fuera!, mover una bicicleta con 19kg de carga ¡cuesta un huevo! y frenarla cuesta abajo ni os cuento..., así que no queda otro remedio que reducir equipaje, esos vaqueros que podían ir bien para algún día de relax, ¡fuera!, el forro polar para las noches en la montaña, ¡fuera!, las botas de montaña, !ciao! y así con todo lo que no resulte imprescindible... la verdad es que hemos conseguido que todo el equipaje quede bastantes compacto en el trasportín de la bici, sin correas que se puedan enganchar en las ruedas, y en conjunto pocos bultos que controlar, pero aún así es mucho peso para un par de principiantes en este tipo de aventurillas, además ya conocemos Guatemala y tiene montañas y cuestas para dar y regalar... Por lo demás nuestros nervios siguen instalados en nuestro estómago y sistema digestivo inferior, estamos ansiosos ya por estar montados en el avión y lo que nos hayamos dejado olvidado en Altea, pues que ahí se quede y tirar pa'lante con el resto...Bueno chic@s , creo que este va a ser el último post desde Altea, el próximo ya desde Guatemala...

alberto

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Rucio ya sabe lo que va a tener que llevar a cuestas...

27 de febrero de 2008 desde Altea




Hola a tod@s, ya va quedando menos para el 13 de Marzo, los nervios nos van comiendo por momentos, y nosotros andamos de la Ceca a la Meca preparando cosillas y cerrando asuntillos pendientes. El viernes pasado tocó la visita a Sanidad Exterior, para ver el rollo de las vacunas, como presentíamos, la lista de vacunas propuesta era interminable, que si fiebre amarilla por aquí, que si fiebre tifoidea por allá, que si medio abecedario de posibles hepatitis, A,B,C ..., que si cólera, tétanos, rabia, y como no la sempiterna malaria... Esta vez nos encontramos con un médico diferente al de unos años, que nos recetó 20 cajas de un antipalúdico especial para el parásito que produce la malaria en India, ¡20 cajas para cada uno!. Éstas eran las provisiones para 4 meses en India, en fin algo así como una pastilla cada 2 días, y que nos hubieran costado en caso de haberlas comprado algo más que un billete de avión a Bombay... En fin el viernes pasado nos atendió un médico que debe ser una eminencia en epidemiología, profesor de universidad con muchas ponencias a sus espaldas y que durante la consulta, nos dio una clase magistral de los diferentes tipos de malaria en función del parásito que la provoca. Ni que decir tiene que a día de hoy no sería capaz de repetir ni uno solo de los nombres con que definió a estos jodidos parásitos, pero tengo que decir a su favor que el hombre puso gran interés en descubrirnos al maravilloso mundo de la parasitología. Al final, de toda su charla me quedé con uno de sus más célebres comentarios, "se puede ser un maníaco prevencionista, o ser un viva la virgen... " , palabras textuales, (me temo que se estaba refiriendo a nosotros por lo que le dijimos de nuestro viaje a India y Nepal sin las vacunas pertinentes...), obviamente después de este comentario vino el demoledor, "de vosotros depende..." en voz clara y rotunda, ¡joder, pues claro!, ¡eso ya lo sabemos!, pero se trata de ser un poco coherentes, tampoco hace falta, creo yo, ser una farmacia andante..., de todas formas nos quedamos con el término medio, hemos completado algunos de los recordatorios de vacunas previas, nos hemos puesto alguna fiebre amarilla, que esa si es chunguilla y esperemos que nos respete la malaria, como siempre je,je,je...Al margen de las vacunas, ayer estuve cargando a Rucio, mi montura, con lo que tendrá que llevar en el lomo durante el viaje, alforjas llenas de ropa, (si con un par de mudas se le puede aplicar el calificativo de llenas, claro está...), tienda de campaña, esterillas hinchables, sacos de dormir, etc, etc, al final estuve pesando cada uno de los elementos y al margen del que escribe, el agua (3 litros por lo menos) y algún cachivache de última hora, el peso de todo este equipaje, asciende más o menos a 13-14kg, lo cual es bastante contenido teniendo en cuenta que incluye los repuestos de bicicleta, el hornillo, el filtro cerámico para purificar agua, botiquín, la placa solar, mapas, algún libro y diario, de todas formas todavía quedan unos días para optimizar el equipaje y descartar alguna cosilla que podamos prever como prescindible...

alberto




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El ladrón de bicicletas...

20 de febrero de 2008 desde Altea



Hace unos días me robaron la bicicleta. Estaba atada a un poste, en un lugar bastante escondido. Tras el disgusto, seguí mi camino a pie, pero antes paré a comprar nuestra ración de arroz y de makuda en el asador de Tío Aisha. Allí le conté a Mouja lo que me había ocurrido. Él que es de pocas palabras, pero todas acertadas y misteriosas, me dijo:”Puede que te la devuelvan o puede que no, pero yo que tú pasaría mañana a ver si te la han repuesto”. ¿Por qué? Le pregunté. “Porque hoy es jueves y mañana viernes”. Perpleja por su comentario, seguí con mi rutina diaria. A la mañana siguiente pasé por el poste donde suelo dejar mi bici y he aquí mi grata sorpresa. Allí estaba ella, con sus pegatinas y sus ruedas nuevecitas. En el manillar había un papel que decía: “Perdón, cogí su bicicleta por necesidad”.
Inmediatamente fui a ver a Mouja, le enseñé la nota y él, con gesto divertido, me soltó un “te lo dije, podrían devolvértela o no”. Le pedí a Mouja que me contara más cosas sobre el ladrón de mi bicicleta. ·”Es un hombre mayor que sólo roba bicis desde que se la robaron a él. Siempre las coje los jueves que es el día que nadie puede llevarle al polígono donde trabaja. Las roba y lamenta el dolor que causa, luego al día siguiente la devuelve, dejándola en el mismo sitio”. De un golpe vino a mi cabeza “Ladrón de bicicletas”, esa maravillosa película de Vittorio de Sica, y pensé que mi ladrón era como Ricci, el protagonista al que le roban su bicicleta y se siente obligado a robar otra para poder ir a trabajar.
He preparado la nota que dejaré el miércoles por la noche en el manillar de la bicicleta. “No sé como te llamas, pero yo te llamaré Ricci. Puedes usar mi bicicleta todos los jueves y sábados que quieras. El resto de los días la necesito yo. Saludos”.
Tengo ganas de que llegue el jueves. Espero que mi ladrón de bicicletas se lleve la bici. De no ser así, voy a llevarme una desilusión.

Esta bonita historia me la ha prestado Marta que tiene un maravilloso espacio en la blogosfera llamado Entrenómadas. Al parecer no se trata de una fábula, sino de una historia real y propia, que además tiene una segunda parte...

Muchas gracias de nuevo Entrenómadas...


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Saludos desde Altea...

13 de febrero de 2008









Ya estamos en Altea (Alicante), en realidad llegamos el día 1 de febrero pero no hemos tenido oportunidad de dedicar ni un minutito a este diario que comenzamos hace ya un par de meses... Como os podéis imaginar hemos estado muy liados preparando cosas, arreglando asuntillos y disfrutando con la familia, los amigos y también como no, descansando mucho, que también andábamos muy necesitados de descanso y por supuesto dentro de aproximadamente un mes comenzaremos a echarlo de menos... Durante el fin de semana pasado hizo un clima maravilloso, en Altea tuvimos un par de días fantásticos, el sábado fue un típico día de invierno agraciado con un sol primaveral que invitaba a tumbarse en la playa para atrapar en nuestra piel cada uno de los rayos que Helio, el dios Sol, nos lanzaba a discrección durante todo el día. En estos días invernales, esta parte del Mediterráneo tiene una luminosidad muy especial, en toda la costa alicantina hay una luz inigualable que resalta todos los tonos del azul que aparecen, tanto en el agua del mar, como en el cielo de la costa. Altea es un precioso pueblo de marcado sabor mediterráneo, con casas blancas y tejados a dos aguas forjados con teja árabe. La iglesia domina el pueblo con el campanario y la cúpula de azul intenso, del mismo color que el cielo y el mar que la rodean. Al fondo, se encuentra la grandiosa Sierra de Bernia, ahora desgraciada natural y paisajísticamente por los millares de chalets para ricos y famosos, que se han construído en sus faldas, arropados por la depredadora borágine urbanística que sufre la zona desde hace ya algunos lustros... Como en otras zonas de la costa española, aquí se han hecho verdaderas aberraciones urbanísticas y destrozos en entornos naturales de reconocido valor ecológico, llegando a marcar de manera irreversible algunos parajes y ecosistemas, que de ahora en adelante dejarán de ser eso, ecosistemas, para empezar a ser otro grandioso modelo de organización animal, las comunidades de propietarios...
En fin, a pesar de todo Altea, que parece ser que proviene del griego Altahia, "yo curo", sigue sinificando para nosotros una verdadera cura, cada vez que venimos a este precioso lugar...


alberto

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